Entrevista a Gonzo (Tira Ecol)
L'Oasi: ¿Quién es Javi Malonda?
Javi Malonda: Ehm... creo que pasaré a la siguiente. Todavía no tengo
todas las cartas para responder a esta cuestión, pero preguntaré a mi
madre al respecto.
LO: ¿Quiénes son GonzoTBA, Pocholo...? ;-)
JM: Esta es más fácil: son alter-egos que han ido apareciendo a con el
tiempo. GonzoTBA era mi seudónimo cuando escribía en BIELA, la revista
de la ETS de Ing. Industriales de Valencia. Gonzo por el muñeco de
felpa y TBA por The Blue Avenger (El Vengador Azul), para que no me
confundieran con el auténtico en un momento dado.
Con el sobrenombre de Pocholo me han bautizado aquí en Alemania debido a la cara de hormigón armado con la que me despachaba en mis primeros meses en las noches germanas.
LO: Tienes cara de ser un buen tipo, y en tu blog das la impresión de
ser un niño grande. ¿Lo eres?
JM: Todos somos niños grandes. La única diferencia entre un niño y un
adulto es el precio de sus juguetes. Cuando tenía 15 años creía que un
tío de 30 era un tío con pelos en los huevos y los dos pies plantados
sobre la vida, seguro de sí mismo. Ahora sé que lo único que tiene un
tipo de 30 tacos son pelos en los huevos.
LO: Ingeniero Industrial nada más y nada menos... ¿Qué fue para ti lo
mejor de la carrera?
JM: Lo mejor de la carrera fue el día que se acabó. Nada más y nada
menos. En realidad me gustaría tener un oficio respetado como, por
ejemplo, la fontanería.
LO: ¿Y lo peor? ¿Algún recuerdo trágico? Ya sabes, de los que ahora
cuentas para echar unas risas...
JM: Cuando suspendí Transmisión de Calor o Cálculo II por cuarta vez.
Pensé que no las iba a aprobar en la vida. Me apretaron tanto las
tuercas que llegué a pensar que era gilipollas. El momento cumbre fue
cuando estudié durante tres semanas Máquinas Hidráulicas ocho horas al
día para sacar un cuatro con dos en el examen, el último de mi
carrera. Afortunadamente resultó que se les había ido la mano y nos
aprobaron a los que habíamos pasado del cuatro. Casi me quedo tonto de
la experiencia. Les deseo a todos una lesión lumbar de las que no se
curan.
LO: ¿Existe vida más allá de la facultad? ¿Qué encontraremos? ¿Vale la
pena seguir con nuestra carrera o nos vamos apuntando al próximo Gran
Hermano?
JM: Existe vida más allá de la facultad, pero en España es una
porquería. Vale la pena seguir con vuestra carrera, pero sólo la van a
valorar al otro lado de los Pirineos. Sé que es duro, pero alguien os
lo tiene que decir. Aprended idiomas porque lo vais a necesitar si
queréis una de esas vidas dignas que promete la constitución.
LO: Por cierto, tú también colaborabas en la revista de tu facultad...
¿Qué significó para ti?
JM: Fue sin duda lo mejor de todo aquello. Empecé haciendo unas
historietillas y, cuando mi mentor se jubiló, me quedé al mando. Entre
un amigo y yo sacábamos 40 páginas cada dos meses, y eso que él
simplemente se ocupaba de sablear a los anunciantes. Las palizas eran
soberanas, pero lo que hacía me gustaba y de alguna modo fue una
manera de sacar todo lo que llevaba dentro, tanto desde el punto de
vista creativo y como de quemazón. Más de un profesor se llevó dos
páginas de cruces y nunca nadie vino a pedirme explicaciones. En el
oficio era fundamental la mano izquierda para poder caminar sobre la
frontera entre lo aceptable y lo inadmisible.
LO: ¿Qué tal por Nantes? Cuéntanos algo que no hayas explicado en el
diario oficial, va... ;-)
JM: Mi erasmus en Nantes fue lo más descafeinado que uno se puede
imaginar. Me levantaba a las siete todos los días y pasaba 8 horas en
un laboratorio con media docena de gabachos. A las francesas las veía
en las páginas de internet. Apenas traté con españoles. La experiencia
me permitió hablar un francés fluidísimo del que, a día de hoy, apenas
quedan trazos. Además pude disfrutar la vida gabacha a tope. No sé, si
volviera a empezar no creo que lo cambiara por uno de esos Erasmus
convencionales sobre los que tanta gente cuenta tantas cosas. Para
pasarse medio año borracho siempre hay tiempo.
LO: Estamos seguros de que el Erasmus representa un antes y un después
en tu vida. ¿Nos recomiendas la experiencia? ¿A dónde deberíamos ir?
JM: Lo del Erasmus debería ser materia obligada en el programa de
estudios. Viajar es vivir, ver la vida desde otros puntos de vista y
darte cuenta de que las cosas no son necesariamente como creías que
eran. También te hace crecer; te encuentras en territorio inhóspito,
hablando un idioma que no dominas, y te tienes que sacar las castañas
del fuego. El destino es lo de menos, pero a ser posible que no haya
muchos españoles. Somos de los que se vuelven especialmente gilipollas
al salir de casa.
LO: "Haciendo Linux divertido desde 979516800"... ¿De dónde sacas las
ideas para la Tira Ecol?
JM: Pues de la vida diaria, como todo. Lo cotidiano es fuente de
inspiración inagotable, y además genera esa proximidad que a la gente
le gusta sentir. Hay que reírse de uno mismo, de las cosas que te
suceden.
LO: ¿Qué les deparará el futuro a Bilo y Nano, al amigo mandrivero...?
JM: No tengo ni idea. Llega un momento en que los personajes se
apoderan de la tira y hacen y deshacen a voluntad. Me refiero a que al
final tienen tanta personalidad que hacen las cosas solos. Tú estás
ahí para poner el tiempo y el lápiz, pero cada vez vas más de bulto.
LO: Para qué engañarnos, El sentido de la vida ganará el concurso del
20 minutos y tú los 3.000 mortadelos. La pregunta es... ¿por qué? ¿Qué
crees que encuentra la gente en tu blog?
JM: En ningún momento tuve claro que se fuera a ganar el concurso, ni
mucho menos. Debe de ser mi lado pesimista. Lo que es cierto es que
ESDLV se ha convertido en todo un fenómeno (por lo menos para mí).
Jamás hubiera pensado que pudiera enganchar a tanta gente y a día de
hoy sigo preguntándome por qué. Suelo ser demasiado crítico conmigo
mismo y generalmente no encuentro demasiado brillo en lo que escribo,
salvo en contadas excepciones. Mi última excepción es la columna de
"2005: Una odisea playera". Esa entrada sí que me pareció genial.
Con la tira me sucede lo mismo; no entiendo cómo puede gustar a tanta
gente y en general opino que no tiene mucha gracia, pero estoy
encantado de que la mayoría me lleve la contraria. Siempre se dice que
hay gente para todo. Pues es lo bueno que tiene internet, que todo ese
personal está ahí compactado.
LO: Háblanos de Alemania... de PerryAG, del payo Pork, de los colegas...
JM: De Alemania conozco poco; un mordisco aquí y allá pero no mucho
más. Regensburg, la ciudad en la que habito ahora, es de ensueño. Con
180.000 habitantes tiene el tamaño ideal. A 20 minutos en bici tengo
un trabajo interesante con el que no podría soñar en la piel de toro,
y a 20 minutos andando tengo bares, cines y teatros como para
aburrirme. Cuando sales de la ciudad no hay más que preciosos bosques
y valles de hierba verde. El tiempo es una mierda, para qué nos vamos
a engañar, pero no sólo de sol vive el hombre.
LO: ¿Volverás a España o te dejarás adoptar por alguna teutona?
JM: De momento no tengo ninguna intención de volver a España. Cuando
miro las noticias en internet me dan ganas de cambiar de pasaporte.
Desde la perspectiva que ofrece la distancia uno se da cuenta de que,
definitivamente, España ha perdido el norte. Que ya se viera venir no
hace que resulte menos triste.
Respecto a lo de las teutonas, no me importaría que me adoptaran una o varias. En este país las vacas siempre son gordas.
LO: Bueno, esto... empecemos la ronda friki ;D ¿Cuál fue tu primer ordenador?
JM: Un spectrum 48+. Luego un Atari ST y después ya al mundo PC de la
mano de un 486 de esos con turbo.
LO: A tus padres les dijiste que era para hacer los deberes, ¿pero qué
fue lo primerísimo que hiciste con él?
JM: Poner el Match Day y pasar la noche en vela. Mi padre se levantó
en mitad de la noche para ponerme firme. Eso sí, nunca les engañé y ya
sabían que era para jugar. La verdad por delante.
LO: ¿Qué videojuego recuerdas con más cariño? ¿Cuál llegaste a odiar?
JM: Buf, llegué a adorar cientos, no creo que sea capaz de elegir uno.
Al que más horas pasé jugando fuera probablemente al GP2, a cuyos
mandos hice seguro más de 200.000 kilómetros. Qué cantidad de horas
muertas.
LO: ¿FNAC o eMule?
JM: FNAC cuando algo vale la pena, mientras tanto me surto en la mula.
LO: ¿Qué opinas del P2P, de la SGAE, de los cánones hasta para ir a mear...?
JM: Yo creo que el P2P ha venido para quedarse, y que la libre
circulación de cosas beneficia a los autores y a todos. Si la tira
ecol no hubiera sido libre jamás se hubiera comido un torrao. Casi
cuatro años después hasta se venden libros con recopilaciones. Quizá
un día hasta sea negocio. El tema de los autores autoeditándose me
parece un fascinante mundo todavía por explorar.
LO: Qué fue lo primero que te bajaste, ¿porno o mp3?
JM: Porno con casi total seguridad. Por aquellos entonces creo que ni
existía el mp3. En cualquier caso, el sexo ocupa casi todo el escalón
inferior de mi pirámide de Maslow.
LO: ¿Hubo vida antes de internet?
JM: Pues de alguna manera parece ser que sí. Y antes de los móviles y
las melodías polifónicas, pero probablemente ahora ya no haya marcha
atrás. Lo que sí sería conveniente es una velocidad moderada. El 80%
de lo que nos venden hoy en día no nos es en absoluto necesario.
LO: Qué visitas antes, ¿tu blog, la página del concurso, Gmail o algún
sitios de noticias?
JM: Pues desde que me enteré de que si tienes cuenta en Gmail puedes
tener una página de inicio con bookmarks y feeds, la verdad es que lo
miro todo junto. Normalmente leo el correo, echo un vistazo a los
comentarios de ESDLV, miro la previsión del tiempo (cómo podía vivir
antes sin ella), leo las novedades de barrapunto y alguna cosilla más.
LO: Si mañana te dijeran que han desenchufado internet y que no puedes
seguir colgando tiras y posteando, que ya no puedes bajar música ni
porno y que Google y Gmail sólo son un recuerdo... ¿te cortas las
venas o te las dejas largas?
JM: Lo peor sería lo de no poder seguir dibujando y escribiendo. Creo
que perdería la chaveta de una vez por todas. Después de todo no es
más que una terapia continua.
LO: ¿Linux o Linux? ¿Por qué?
JM: Linux. Porque un ordenador es un bien básico y no es admisible que
haya que pagar 120 euros por usarlo; porque es el triunfo de lo que la
gente es capaz de hacer cuando se pone de acuerdo. Linux es,
posiblemente, la más reciente de las grandes obras de la humanidad.
LO: Esto se acaba ya si te parece. ¿Un epitafio para esta entrevista?
JM: Sí, que menudo rollo os he largado. A ver cómo calzáis esto en la
revista X)
LO: Muchas gracias, Gonzo. Te deseamos lo mejor allí en Alemania.
JM: Un saludo a todos los lectores. Salid de España y que las casas
las compre su puta madre. Y no os creáis lo que os cuentan: hay otra
vida y es mejor.